La hoja está pensada para correr en un bloque de una hora. Divide la sala en equipos de tres a cinco personas. Imprime una hoja por equipo, o pega el A3 en la pared si el grupo es grande. Cada equipo elige un agente que quería probar dentro de la empresa y empieza a llenar.
La única regla es empezar por la zona de Persona y bajar después. Sin nombre del agente, sin dolor real y sin promesa, nadie abre ChatGPT. Cuando alguien salte ese orden, pídele que vuelva. No es preciosismo, es lo que evita que se pasen el año discutiendo arquitectura de algo que nadie pidió.
Al final, cada equipo presenta el canvas lleno en tres minutos. Los demás equipos preguntan dónde duele. Lo que sobrevive a esa ronda se vuelve POC. Lo que no sobrevive vuelve al próximo ciclo con el canvas rehecho.